Tarta de Rosas con degradado




Blogueros. Blogueras... ¡Monsieur Citron ha vuelto! Y esta vez es para quedarse.

Los que ya estabais marcando preocupados el 112 para preguntar por mí, podéis colgar el teléfono, jajajaja. No, no me ha comido la tierra, ni he sufrido un ataque alienígena, ni me han borrado del registro civil.

Como algunos/as sabéis, Monsieur Citron es un hombre de negocios. Dicho así, pudiera parecer que "soy un abogado de la gran ciudad", pero... ¡va a ser que no!

Una de las razones por las que he estado desaparecido tanto tiempo es la siguiente: últimamente estoy recibiendo más encargos de los que mis manos pueden llevar a cabo. Sí, habéis leído bien. He dicho "encargos". ¿Veis? Si es que no he tenido tiempo ni para contaros ésto, jajaja. Resulta que ahora, además de ser "un loco aficionado a la repostería", me he convertido en "un loco aficionado a la repostería que comenzó a recibir pedidos de manera repentina y sin premeditación alguna".

No sabéis lo contento que estoy de ver que la gente confía en mi inexperta maña en la cocina para endulzar momentos importantes de sus vidas. Ya hay quien me ha dicho: "Monsieur Citron, sabes cómo hacer felices a las personas". Entre vosotros/as y yo... Que alguien te diga eso, no sólo te hace feliz a ti también, sino que te produce la mayor satisfacción del mundo mundial. Como diría un muy buen amigo mío: "yo ya me puedo morir tranquilo", jajaja.

En definitiva, quiero deciros que tenía unas ganas inmensas de volver a publicar en este blog, un blog que se mantiene vivo gracias al apoyo y a las palabras de aliento que recibo constantemente de vuestra parte. Vuelvo por la puerta grande y, como decía en el inicio de este post, lo hago para quedarme.





Esta tarta es el primer encargo que recibí. Aún lo recuerdo con ilusión y con cierta sorpresa. Sin embargo, si había algo que dominaba mi mente y mis manos en el momento de su elaboración, eran los nervios. ¡Qué tonto soy! Jajaja. Pero, entendedme... Todas las primeras veces suelen estar marcadas por los nervios, ¿o no? Quien no haya pecado, que tire la primera piedra. Nunca antes me había enfrentado a una situación de esta magnitud, y en lo primero que piensas es en contentar a quien te la ha encargado y en no defraudarle con el resultado.

Tras varias horas de dedicación, tomé una foto de la tarta terminada. La envié por Whatsapp a su futuro destinatario y, tras confirmar que le encantó, sentí que perdí unos 20 kilos de golpe. "Ésto parece una obra de arte y da pena empezarla", me dijo.




No puedo ser objetivo con respecto a su sabor, pues es evidente que no la probé. Sin embargo, las críticas de aquellos/as que sí lo hicieron, fueron más que positivas y satisfactorias. Para el bizcocho, decidí utilizar la misma receta que escogí para hacer la Tarta húmeda de Chocolate y Huesitos®, que sabía que iba a quedar muy rico y esponjoso. Para la buttercream, me decanté por hacer una de dulce de leche.

Sin más dilación (hoy me he extendido más que una esterilla de playa), os cuento lo que he necesitado para llevar a cabo la receta y cómo la he hecho.

¡Lavaos las manos que hoy tenemos trabajo!



TARTA DE ROSAS CON DEGRADADO
(Receta del blog La Cuisine de Monsieur Citron)

Necesitaremos...

Para el bizcocho:
  • 230 gr. de chocolate negro (yo he utilizado el de Nestlé® Postres
  • 170 gr. de mantequilla
  • 350 gr. de azúcar moreno
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita y 1/2 de levadura
  • 1 cucharadita y 1/2 de bicarbonato sódico
  • Una pizca de sal
  • 370 gr. de harina de repostería
  • 500 ml. de leche + un buen chorrito de zumo de limón
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
Para la buttercream:
  • 400 gr. de mantequilla en punto pomada
  • 500 gr. de azúcar glas o icing sugar
  • 4 cucharadas de dulce de leche (de esto os dejo echar cuánto queráis, pero con precaución)
  • Colorante en pasta (yo he utilizado Grape Violet de Sugarflair®)

Preparación...

Para el bizcocho

Si pincháis aquí, podréis ver la preparación de este rico bizcocho en otra receta que publiqué anteriormente.

Para la buttercream

1. Ponemos la mantequilla que hemos sacado de la nevera con bastante antelación en nuestra KA y batimos un par de minutos a velocidad media. Si no disponéis de una, podéis coger un bol y utilizar la batidora de varillas. Eso sí, ¡con las varillas de mano resulta imposible!

2. Añadimos el azúcar glas o icing sugar. Yo lo hago en dos veces, con el fin de no poner la cocina perdida y de conseguir que éste se integre mejor en la mezcla. Batimos a velocidad muy baja y vamos aumentando progresivamente. Lo haremos durante unos 5 minutos, hasta conseguir una crema sedosa y esponjosa.

3. Echamos en ultima instancia el dulce de leche y continuamos batiendo hasta integrar por completo. 


Montaje de la tarta

1. Cogemos el plato que vamos a utilizar para presentar la tarta, ya sea de cartón o uno que tengáis por casa y que os guste. Ponemos un pelín de crema para que la primera base de bizcocho no se mueva.

2. Ponemos la primera base de bizcocho y cubrimos con una buena capa de buttercream. Repetimos el proceso con el resto de bizcochos.

3. Cubrimos toda la tarta con una capa muy fina de crema, también denominada "capa recoge-migas". Para ello, nos ayudamos de una espátula grande. Metemos nuestra tarta en la nevera por un periodo de 20-30 minutos para que la capa que le hemos puesto endurezca un poquito y luego nos sea mucho más fácil acabar de decorarla.

¿Cómo la decoro?


Yo esta vez he optado por una decoración de rosas con degradado. ¡Es muy fácil! No empecéis a echaros las manos a la cabeza. Os cuento cómo se hace:

1. Separamos nuestra buttercream de manera proporcional en tres partes iguales. Podéis ayudaros de una cuchara de helado, seréis mucho más exactos/as.

2. Tintamos cada una de las partes que hemos separado. Tened en cuenta que a una de ellas tenéis que echarle una buena cantidad de colorante (1 cucharadita y 1/2), a la siguiente un poco menos (1 cucharadita), y a la última muy poquito (1/2 cucharadita). Ésta es la única forma de conseguir un verdadero degradado.

3. Si disponemos de 3 boquillas 1M de Wilton®, podemos poner cada una de las cremas en una manga pastelera distinta. De lo contrario, debemos meterle el color más claro, puesto que empezamos a decorar por abajo. Lavar la boquilla, y utilizar una manga distinta con el siguiente color. Y así hasta terminar.

4. Hacer una rosa de buttercream es algo muy muy sencillo. Simplemente tenéis que poner la manga señalando un punto exacto e ir girando alrededor de ese punto en sentido contrario al de las agujas de reloj. Debemos hacer la primera fila del color más claro. La siguiente igual pero con el color intermedio. Y, finalmente, cubrimos el resto con rosas del color más oscuro. 

5. Es posible que nos queden huecos que no han sido cubiertos por las rosas. No os preocupéis, simplemente tenemos que rellenarlos apretando la manga de manera simple y haciendo "puntos" que en verdad quedan como "estrellas".

Et... Voilà! Ya tenéis una tarta preciosa con la que sorprender y no quedar indiferente.

Prometo no dejar pasar tanto tiempo entre receta y receta. ¡Hasta prontísimo!




Un abrazo de los grandes,
Monsieur Citron.





Fitness Bundt Cake de Avena y Fresa



¡Buenísimas y sanísimas tardes!

Bueno, bueno, bueno... ¡Cuántos días sin publicar! Voy a tener que empezar a sentirme mal y todo...

Eh, pero que dicen que "nunca es tarde si la dicha es buena", y mi dicha hoy es infinitamente saludable. Un pedazo de BUNDT CAKE más sano que el agua es lo que os traigo esta tarde.




¿Apto para celíacos? Mmmm... Sí.
¿Apto para aquellos/as que estén a dieta? Sí, por supuesto.
¿Apto para gente sexy y elegante como yo? También, no cabe duda.

Sin embargo, he de deciros que tengo cierto temor con respeto a este bundt cake... Su alto contenido de avena puede hacer que tengamos que visitar el W.C. durante repetidas veces o que, en el mejor de los casos, nos llamen para el casting  de un anuncio de yogures tipo "Activia". 

¡Hay que ver, Monsieur Citron, qué exagerado eres! - pensaron todos/as. Bueno, no me hagáis caso, pero el que avisa no es traidor, sino avisador, jajajajaja.
El caso es que yo ya me la he jugado, y de momento no observo cambios aparentes en mi organismo. Bueno, sí. Tengo bastante mejor sabor de boca, jajajaja. Y, a continuación, he aquí mi persona haciendo la primera cata.




Venga, dejáos ya las bromas que tenemos una rica merienda que preparar... 



FITNESS BUNDT CAKE DE AVENA Y FRESA

Necesitaremos...
(Para un molde de Bundt Cake de 25cm)
  • 400 ml. de batido de fresa 0% (que podéis encontrar en Mercadona)
  • 12-13 cucharadas soperas de salvado de avena
  • 1 cucharadita y 1/2 de levadura química o polvo de hornear
  • 4 yemas
  • 4 claras
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de edulcorante líquido
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 1 pizca de sal
  • Colorante en pasta rojo (yo utilizo el Extra Red de Sugarflair)

Así lo vamos a preparar...


1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.

2. Engrasamos nuestro molde para Bundt Cakes de 25 cm con spray desmoldante. Reservamos.

3. Ponemos las yemas en un bol, junto con el extracto de vainilla. Batimos hasta integrar bien.

4. Añadimos el batido de fresa 0% y el salvado de avena y mezclamos con las varillas de mano hasta que quede todo bien unificado. Echamos también el colorante en pasta (al gusto) y removemos muy bien para que todo quede del mismo color.

5. Montamos las claras a punto de nieve. Cuando empiecen a blanquear, le añadimos el chorrito de zumo de limón y el edulcorante líquido. Terminamos de montar hasta que metamos las varillas y la mezcla haga picos duros.

6. Integramos las claras con nuestra masa anterior en 3 veces y siempre con movimientos envolventes para que la mezcla no pierda aire.

7. Ponemos la masa resultante en el molde que hemos preparado anteriormente y llevamos al horno por un periodo de unos 30 minutos aproximadamente. Tened en cuenta que cada horno es un mundo, por lo que será decisiva la prueba del palito para saber si nuestro bizcocho está hecho. Pinchamos en el centro, si sale limpio, ya podemos sacarlo del horno.

8. Dejamos atemperar SIN DESMOLDAR unos 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente.


RECOMENDACIONES
  • Una vez que nuestro bundt cake haya enfriado por completo, debemos taparlo con un trapo de cocina para evitar que se endurezca.
  • Consumir durante dos días como máximo, pues al no llevar harina, nuestro bizcocho no tiene tanto aguante como otro normal.
Y... ¡esto es todo por hoy! Si tenéis alguna duda, no tengáis reparo en preguntarme. Soy como una gasolinera, estoy abierto las 24h del día, jajajajajaja.




Un abrazo fuerte,
Monsieur Citron.





Cupcakes de Vainilla con Chips de Chocolate y Nutella®


Clásicos.
Buenos.
Rebuenos.

Unos cupcakes que no pasan desapercibidos y que se convierten en un pecado casi carnal por aquello del "placer adulto".

Y, como soy amante de la diversidad, os presento tres tipos de decoración. ¡Más vale que sobre a que falte!

La number one:

Decoración con rosetones

La number two:

Decoración floral

Y la number three:

Decoración clásica

Hoy voy a ser breve, pues poco más podemos decir de esta delicia tan deliciosa, jajajajaja.

Vamos sacando los cachivaches pertinentes y ¡COMENZAMOS!



CUPCAKES DE VAINILLA CON CHIPS DE CHOCOLATE Y NUTELLA®


Necesitaremos para unos 12 cupcakes...

Para el bizcocho:
  • 115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 220 gr. de azúcar blanco
  • 3 huevos talla L
  • 300 gr. de harina de trigo
  • 1 cucharadita y 1/2 de levadura química o polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 120 ml. de buttermilk (120 ml. de leche entera + un buen chorreón de zumo de limón)
  • 1 cucharada de vainilla en pasta
  • Un camión de gotas de chocolate
Para la buttercream:
  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 325 gr. de azúcar glasé o icing sugar
  • Una tonelada de Nutella®

¡Así los preparamos!

EL BIZCOCHO

1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Cogemos un molde para cupcakes y colocamos en el 12 cápsulas de papel.

2. Preparamos la buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón. Removemos bien e incorporamos la vainilla en pasta. Reservamos durante al menos 10 minutos.

3. Tamizamos la harina junto con la levadura química o polvo de hornear y la sal. Reservamos.

4. Ponemos la mantequilla y el azúcar en nuestra batidora/amasadora. Si no disponemos de una, la batidora de varillas nos vale perfectamente. Batimos hasta obtener una mezcla blanquecina y esponjosa.

5. Añadimos los huevos UNO A UNO. No echamos el siguiente hasta que el anterior no esté bien integrado.

6. Cogemos 1/3 de nuestra mezcla de harina y la vertemos sobre la mezcla anterior, batiendo a velocidad baja. Ahora echamos la mitad del buttermilk que hemos preparado anteriormente. Sin dejar de mezclar, volvemos a verter otro 1/3 de harina y el resto de la buttermilk. Acabamos echando el resto de la harina.

5. Paramos la máquina y con una espátula de silicona incorporamos las gotas de chocolate. Os dejo que echéis cuántas queráis, ¡pero no os paséis, pecadores/as!

6. Con ayuda de una cuchara de hacer bolas de helado, repartimos la masa en las cápsulas para que queden todas igual de llenas. Pero... ¡ATENCIÓN! ¡No llenéis más de 2/3 de cada cápsula porque la liamos parda!

7. Metemos nuestros cupcakes en el horno por un periodo de 10-12 minutos a 180ºC. Comprobamos que están listos pinchando con un palito en el centro. Si éste sale limpio, ya podemos sacarlos del horno.

8. Pasados unos 5 minutos, ponemos nuestros cupcakes a enfriar sobre una rejilla.

9. Mientras se enfrían, preparamos la buttercream.

LA BUTTERCREAM

1. Ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar glasé tamizado y batimos a velocidad baja. CONSEJO: Tapad vuestra batidora/amasadora con un trapo de cocina si no queréis ponerlo todo perdido.

2. Una vez que ambos ingredientes se han integrado por completo, aumentamos un poco la velocidad y vamos añadiendo poco a poco la Nutella®. ¡Yo por pocas le hecho un bote entero! Jajajaja. No os paséis echando Nutella®, pues nuestra buttercream puede quedar demasiado blanda y luego es imposible manejarla para decorar.

3. Con nuestra buttercream preparada y nuestros cupcakes fríos, cogemos una manga pastelera desechable y le colocamos la boquilla que queramos (yo he utilizado la 1M de Wilton®). La rellenamos con la crema y decoramos al gusto. Yo os he propuesto tres opciones, pero podéis hacerlo como queráis. 

Y hasta aquí llega esta recetaca. Apta para todos los públicos, con especial atención a los/as chocoadictos/as. Espero foticos de vuestras creaciones.




Un abrazo de los grandes,
Monsieur Citron.



Tarta húmeda de Chocolote y Huesitos®


Voilà!

La tarta más FEA y RICA del mundo ya forma parte de este blog, jajaja.
Qué contradicción más contradictoria, ¿no? Pues, aunque no lo creáis, la estética no siempre va estrechamente unida al sabor. Os lo voy a demostrar con esta receta.




Bien es sabido que las calurosas tardes de verano, para el "desoficiáo", dan para mucho. Y el día que esta tarta vio la luz del día por primera vez, a parte de calor, también había al menos dos desoficiáos. Porque, claro, he de decir que éste no es sólo el resultado de unas manos inexpertas como las mías, sino también de la ayuda incondicional de mi, por una tarde, pinche de cocina Inma. 

La verdad es que ambos barajábamos varias opciones: que si tarta de zanahoria y queso, que si cupcakes de chocolate, ... El caso es que, de una manera u otra, siempre íbamos a parar a algo relacionado con comida y, por supuesto, ¡dulce! (Estábamos to' "sucrés" aquel día).

Tras un gran periodo de deliberación mediante Whatsapp, llegamos a un trato de común acuerdo en el que quedaba estipulada como cláusula principal y mayoritaria la TARTA DE CHOCOLATE Y HUESITOS®.




Total, que el bizcocho estaba claro como iba a ser, pero la buttercream de relleno y decoración no tanto... Si algo tenía claro es que los Huesitos® iban a formar parte de la buttercream, pero... ¿cómo? 

Pensé que haciendo una buttercream simple y añadiendo unos cuantos Huesitos® troceados, sería más que suficiente. Sin embargo, el tema de las cantidades cuando me pongo a inventar no lo termino de llevar yo muy bien. Una vez tenía terminada la buttercream, el resultado era óptimo y quedé muy contento. Pero, adivinad qué paso... ¡Hostia puta! - exclamé. No era suficiente como para rellenar y decorar, por lo que me quedé "compuesto y sin crema".

Tomé un disgusto de los grandes, de "los culinarios", que yo llamo. Yo decía: "la Virgen Santa, ¡qué cosa más fea!"; "esto se lo das a los chinos y no lo quieren"; entre otras muchas. Mi pinche, en su afán de darme ánimos, exclamaba: "¡Que no, hombre!, que esto está buenísimo"; "No seas tonto y no le toques más, anda".

Finalmente, tras mucho insistir por su parte, opté por realizar la sesión fotográfica de la tarta. Una vez terminada, decidí cortar un trozo para ver cómo estaba, porque ya no me aguantaba más. Pues... ¿qué puedo deciros...? Los ojos se me salían de las órbitas, y el siguiente bocado era más grande que el anterior. ¡Chachos/as, qué cosa más buena! ¡Cuándo nos hemos visto en otra! Jajajajaja.




Si os parece, os desvelo ya los secretos para preparar la tarta más FEA y RICA del mundo. Manos limpias y comenzamos en... 3...2...1... ¡YA!



TARTA HÚMEDA DE CHOCOLATE Y HUESITOS®
(La receta del bizcocho la tomé de la web amiga de La Cocina de Morilands)
(La receta de la buttercream es orginal del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)


Necesitamos...

Para el bizcocho
  • 230 gr. de chocolate negro (yo he utilizado el de Nestlé® Postres)
  • 170 gr. de mantequilla
  • 350 gr. de azúcar moreno
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita y 1/2 de levadura
  • 1 cucharadita y 1/2 de bicarbonato sódico
  • Una pizca de sal
  • 370 gr. de harina de repostería
  • 500 ml. de leche
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
Para la buttercream
  • 450 gr. de mantequilla en textura de pomada (yo utilicé 300 gr. y me faltó)
  • 450 gr. de azúcar glass o icing sugar (yo utilicé 300 gr. y me faltó)
  • 1 cucharadita de leche (opcional) 
  • 8 Huesitos® picados

Así la preparamos...

El Bizcocho húmedo de Chocolate

1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.

2. Derretimos el chocolate negro en el microondas tapándolo con papel film. Pondremos la potencia del microondas a la mitad e iremos calentando el chocolate en intervalos de 30 segundos para que no se nos queme. Dejamos entibiar.

3. Batimos los huevos hasta que espumen y aumenten su tamaño. Añadimos el azúcar y la mantequilla.

4. Mezclamos la harina con la levadura y el bicarbonato sódico. Lo tamizamos todo y reservamos.

5. Vertemos 1/3 de la mezcla de harina sobre los huevos y echamos un buen chorro de leche. Vamos alternando hasta acabar echando harina.

6. Añadimos la vainilla y el chocolate derretido en forma de hilo, por si éste aún sigue un poco caliente y estropea la masa.

7. Engrasamos un molde de 20 cm de diámetro o 3 moldes para layer cake (cualquiera de las dos opciones es válida). Repartimos la mezcla a partes iguales con una cuchara de helado y llevamos al horno por un periodo de 30 minutos aproximadamente. Comprobamos que están listos pinchándolos con un palito, y si éste sale limpio, ya los tenemos.

8. Pasados 5 minutos, sacamos los bizcochos de sus moldes y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

La Buttercream de Huesitos®

1. Ponemos la mantequilla y el azúcar glass o icing sugar en nuestra KitchenAid®. (Si no disponéis de una, podéis hacerlo con una batidora de varillas convencional o incluso con las varillas de mano). Mezclamos a velocidad media.

2. Cuando esté todo bien integrado, añadimos los Huesitos® que previamente hemos picado. Este paso recomiendo hacerlo manualmente con una espátula.

3. Es el momento de añadir la cucharadita de leche si vemos que la crema nos ha quedado demasiado dura.

¡Rellenamos y decoramos! (Bueno, yo en mi caso sólo rellené, jajaja)

1. Ponemos un pelín de crema sobre una base de cartón y centramos el primer bizcocho.

2. A mí me gusta que las diferentes alturas de las tartas siempre sean lo más iguales y perfectas posibles, por lo que me ayudo de una cuchara de helado para rellenarla con la misma cantidad.

3. Ponemos la siguiente capa de bizcocho y volvemos a rellenar.

4. Colocamos el último bizcocho pero esta vez sin rellenarlo. Ponemos una capa fina "sujeta-migas" de crema por toda la tarta y llevamos al frigo hasta que endurezca un poco.

5. Terminamos de decorar al gusto con la crema restante.



¡Esto es todo, amigos/as!

À la prochaine,
Monsieur Citron.




Tarta de Petit Suisse


¡Buenísimos días!

¡Cuánto hace que no "nos vemos"!
Ya iba echándoos de menos. Pero ya estoy por aquí.

Tengo un montón de recetas pendientes por publicar que he ido haciendo. Pero, como sabéis, en vacaciones el tiempo se distribuye y emplea de distinta manera. 

Esta vez vengo con una TARTA DE PETIT SUISSE al más puro estilo veraniego. Se trata de una receta sencilla a más no poder y muy fresquita, cosa que se agradece en esta época estival, en la que el calor suprime en muchas ocasiones nuestras ganas de actuar en la cocina.

Hoy os voy a dar poca conversación, que el sol y la playa me reclaman. 

Esta vez, con el bañador puesto y las manos limpias... ¡Vamos con la recetaca!



TARTA DE PETIT SUISSE
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)


Necesitaremos... 
(Para un molde de 15cm)

Para la base
  • 250 gr. de galletas tipo Digestive
  • 70 gr. de mantequilla
  • 70 gr. de mermelada de fresa
Para la tarta
  • 400 gr. de nata líquida para montar (mínimo 35% m.g.)
  • 200 gr. de azúcar blanco
  • 6 hojas de gelatina neutra
  • 12 Petit Suisses
  • Colorante rojo (yo utilizo el de Sugarflair)

Así se hace...

1. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría durante unos 10 minutos.

2. Trituramos las galletas hasta que queden hechas polvo (nunca mejor dicho, jajajaja) y mezclamos con la mantequilla que hemos derretido en el microondas y con la mermelada de fresa.

3.Cuando obtengamos una masa compacta, la ponemos en un molde desmontable de 15cm, aplanando con una espátula lo máximo posible. Lo llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.

4. Ponemos 200 gr. de la nata a hervir y añadimos la gelatina bien escurrida poco a poco y con el cazo fuera del fuego. Removemos enérgicamente para que no nos quede ningún resto de la gelatina por diluir. Dejamos templar.

5. En un bol ponemos los Petit Suisses, el azúcar y el resto de la nata. Mezclamos hasta integrar por completo.

6. Añadimos la nata con la gelatina que hemos dejado entibiar. Vertemos la mezcla en el molde con cuidado para no levantar la base de galleta y metemos al frigorífico por un periodo mínimo de 8 horas. Yo siempre recomiendo hacer este tipo de tartas de un día para otro, pues estará muchísimo más buena.

7. Para la decoración: como me sobró un poco de masa de galleta, he optado por hacer una bola, cubrirla con chocolate negro fundido y colocarle un cucurucho a modo de helado "desparramáo". Pero podéis decorar con nata o con cualquier otra cosa que os guste.



¡Disfrutad del día, pecadores/as!

Monsieur Citron.



Tarta Tres Chocolates



¡Si! ¡Ya está aquí!
He tardado tiempo en publicar esta receta, pero ya la tenéis en exclusiva.

Si es que últimamente no doy abasto con tantas cosas... Que si trabajo, que si reformas... A veces son tantas las obligaciones, que el tiempo resulta insuficiente para hacer las cosas que realmente nos gustan o que consideramos más imprescindibles.




Una agenda que lleve al día todas nuestras citas, deberes o recordatorios puede ser algo muy útil. Pero, seamos realistas... Eso suena un poco a rutina/control... Y... ¿a quién le gusta ser esclavo de la rutina o rehén del control? La vida es demasiado corta como para ir apuntando todo lo que debemos o no hacer. Disfrutar de los pequeños y grandes placeres parece imposible en ciertas ocasiones, pero debería ser un derecho/obligación constitucional.

Hablando de placeres varios...




Yo os propongo una receta de "2 rombos", por aquello del "placer adulto" que no podréis degustar en horario infantil, jajaja. ¿Os parece si nos saltamos los preliminares y vamos directamente al acto?



TARTA 3 CHOCOLATES
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)

Necesitaremos...

Para la base
  • 200 gr. de galletas tipo Digestive
  • 80 gr. de mantequilla derretida
  • Un chorrito de leche (opcional)
Para la tarta

  • 150 gr. de chocolate negro (mínimo 70% de cacao)
  • 150 gr. de chocolate con leche
  • 150 gr. de chocolate blanco
  • 600 ml. de nata para montar
  • 600 ml. de leche
  • 3 sobres de cuajada Royal
  • 7 cucharadas de azúcar
¡Preparación!

1. Trituramos las galletas en una picadora o metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo hasta que nos quede un polvo fino. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Podemos añadir un chorrito de leche si nos gusta que la base quede más blandita.

2. Ponemos la masa en un molde desmontable de 15acm de silicona (yo utilizo el "Duo Espringform" de Lekué) ¡Es una maravilla! ¡No se le pega ni el aire! Extendemos bien la masa con una espátula o con los dedos hasta conseguir que nos quede lo más plana posible. Llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.

3. Yo he empezado preparando el chocolate blanco. Tenéis que poner en un cazo la nata y el chocolate blanco troceado y llevarlo al fuego hasta que se derrita por completo. En un vaso aparte, ponemos la leche y diluimos enérgicamente la cuajada. La vertemos sobre el chocolate y, sin parar de batir con las varillas de mano, llevamos la mezcla a ebullición para que espese. Una vez conseguido eso, vertemos todo sobre la base de nuestro molde con cuidado para que no salte la galleta.

4. El siguiente sería el chocolate con leche. Seguimos el mismo procedimiento, pero esta vez le añadimos 3 cucharadas soperas de azúcar. Cuando lo tengamos listo, lo echamos sobre la capa de chocolate blanco que ya habrá enfriado un poco. Este es un proceso delicado, por lo que os recomiendo que os ayudéis de una espátula para que no caiga directamente sobre el chocolate blanco.

5. Por último, nos queda hacer el chocolate negro, cuyo procedimiento es exactamente el mismo, pero añadimos esta vez 4-5 cucharadas soperas de azúcar. Y nada, cuándo espese, lo vertemos sobre el chocolate con leche con mucho cuidado.

6. Cuando la tarta se haya enfriado un poco, la llevamos a la nevera por un mínimo de 4 horas. RECOMENDACIÓN: Este tipo de tarta es mejor hacerlas de un día para otro, porque de ésta manera los sabores asentarán mejor y el resultado será increíblemente mejor.

TRUCO DEL ALMENDRUCO

Hacer unas pequeñas incisiones en cada capa de chocolate para que éstas agarren mejor y no se nos desmonten cuando digamos de desmoldar la tarta.




¡Esto es todo amigos/as!

Un abrazaco,
Monsieur Citron.