Próximamente.
Cupcakes de Vainilla con Chips de Chocolate y Nutella®
Clásicos.
Buenos.
Rebuenos.
Unos cupcakes que no pasan desapercibidos y que se convierten en un pecado casi carnal por aquello del "placer adulto".
Y, como soy amante de la diversidad, os presento tres tipos de decoración. ¡Más vale que sobre a que falte!
La number one:
Decoración con rosetones
La number two:
Decoración floral
Y la number three:
Decoración clásica
Hoy voy a ser breve, pues poco más podemos decir de esta delicia tan deliciosa, jajajajaja.
Vamos sacando los cachivaches pertinentes y ¡COMENZAMOS!
CUPCAKES DE VAINILLA CON CHIPS DE CHOCOLATE Y NUTELLA®
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)
Necesitaremos para unos 12 cupcakes...
Para el bizcocho:
- 115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 220 gr. de azúcar blanco
- 3 huevos talla L
- 300 gr. de harina de trigo
- 1 cucharadita y 1/2 de levadura química o polvo de hornear
- 1/2 cucharadita de sal
- 120 ml. de buttermilk (120 ml. de leche entera + un buen chorreón de zumo de limón)
- 1 cucharada de vainilla en pasta
- Un camión de gotas de chocolate
Para la buttercream:
- 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 325 gr. de azúcar glasé o icing sugar
- Una tonelada de Nutella®
¡Así los preparamos!
EL BIZCOCHO
1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Cogemos un molde para cupcakes y colocamos en el 12 cápsulas de papel.
2. Preparamos la buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón. Removemos bien e incorporamos la vainilla en pasta. Reservamos durante al menos 10 minutos.
3. Tamizamos la harina junto con la levadura química o polvo de hornear y la sal. Reservamos.
4. Ponemos la mantequilla y el azúcar en nuestra batidora/amasadora. Si no disponemos de una, la batidora de varillas nos vale perfectamente. Batimos hasta obtener una mezcla blanquecina y esponjosa.
5. Añadimos los huevos UNO A UNO. No echamos el siguiente hasta que el anterior no esté bien integrado.
6. Cogemos 1/3 de nuestra mezcla de harina y la vertemos sobre la mezcla anterior, batiendo a velocidad baja. Ahora echamos la mitad del buttermilk que hemos preparado anteriormente. Sin dejar de mezclar, volvemos a verter otro 1/3 de harina y el resto de la buttermilk. Acabamos echando el resto de la harina.
5. Paramos la máquina y con una espátula de silicona incorporamos las gotas de chocolate. Os dejo que echéis cuántas queráis, ¡pero no os paséis, pecadores/as!
6. Con ayuda de una cuchara de hacer bolas de helado, repartimos la masa en las cápsulas para que queden todas igual de llenas. Pero... ¡ATENCIÓN! ¡No llenéis más de 2/3 de cada cápsula porque la liamos parda!
7. Metemos nuestros cupcakes en el horno por un periodo de 10-12 minutos a 180ºC. Comprobamos que están listos pinchando con un palito en el centro. Si éste sale limpio, ya podemos sacarlos del horno.
8. Pasados unos 5 minutos, ponemos nuestros cupcakes a enfriar sobre una rejilla.
9. Mientras se enfrían, preparamos la buttercream.
LA BUTTERCREAM
1. Ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar glasé tamizado y batimos a velocidad baja. CONSEJO: Tapad vuestra batidora/amasadora con un trapo de cocina si no queréis ponerlo todo perdido.
2. Una vez que ambos ingredientes se han integrado por completo, aumentamos un poco la velocidad y vamos añadiendo poco a poco la Nutella®. ¡Yo por pocas le hecho un bote entero! Jajajaja. No os paséis echando Nutella®, pues nuestra buttercream puede quedar demasiado blanda y luego es imposible manejarla para decorar.
3. Con nuestra buttercream preparada y nuestros cupcakes fríos, cogemos una manga pastelera desechable y le colocamos la boquilla que queramos (yo he utilizado la 1M de Wilton®). La rellenamos con la crema y decoramos al gusto. Yo os he propuesto tres opciones, pero podéis hacerlo como queráis.
Y hasta aquí llega esta recetaca. Apta para todos los públicos, con especial atención a los/as chocoadictos/as. Espero foticos de vuestras creaciones.
Un abrazo de los grandes,
Monsieur Citron.
Tarta húmeda de Chocolote y Huesitos®
Voilà!
La tarta más FEA y RICA del mundo ya forma parte de este blog, jajaja.
Qué contradicción más contradictoria, ¿no? Pues, aunque no lo creáis, la estética no siempre va estrechamente unida al sabor. Os lo voy a demostrar con esta receta.
Bien es sabido que las calurosas tardes de verano, para el "desoficiáo", dan para mucho. Y el día que esta tarta vio la luz del día por primera vez, a parte de calor, también había al menos dos desoficiáos. Porque, claro, he de decir que éste no es sólo el resultado de unas manos inexpertas como las mías, sino también de la ayuda incondicional de mi, por una tarde, pinche de cocina Inma.
La verdad es que ambos barajábamos varias opciones: que si tarta de zanahoria y queso, que si cupcakes de chocolate, ... El caso es que, de una manera u otra, siempre íbamos a parar a algo relacionado con comida y, por supuesto, ¡dulce! (Estábamos to' "sucrés" aquel día).
Tras un gran periodo de deliberación mediante Whatsapp, llegamos a un trato de común acuerdo en el que quedaba estipulada como cláusula principal y mayoritaria la TARTA DE CHOCOLATE Y HUESITOS®.
Total, que el bizcocho estaba claro como iba a ser, pero la buttercream de relleno y decoración no tanto... Si algo tenía claro es que los Huesitos® iban a formar parte de la buttercream, pero... ¿cómo?
Pensé que haciendo una buttercream simple y añadiendo unos cuantos Huesitos® troceados, sería más que suficiente. Sin embargo, el tema de las cantidades cuando me pongo a inventar no lo termino de llevar yo muy bien. Una vez tenía terminada la buttercream, el resultado era óptimo y quedé muy contento. Pero, adivinad qué paso... ¡Hostia puta! - exclamé. No era suficiente como para rellenar y decorar, por lo que me quedé "compuesto y sin crema".
Tomé un disgusto de los grandes, de "los culinarios", que yo llamo. Yo decía: "la Virgen Santa, ¡qué cosa más fea!"; "esto se lo das a los chinos y no lo quieren"; entre otras muchas. Mi pinche, en su afán de darme ánimos, exclamaba: "¡Que no, hombre!, que esto está buenísimo"; "No seas tonto y no le toques más, anda".
Finalmente, tras mucho insistir por su parte, opté por realizar la sesión fotográfica de la tarta. Una vez terminada, decidí cortar un trozo para ver cómo estaba, porque ya no me aguantaba más. Pues... ¿qué puedo deciros...? Los ojos se me salían de las órbitas, y el siguiente bocado era más grande que el anterior. ¡Chachos/as, qué cosa más buena! ¡Cuándo nos hemos visto en otra! Jajajajaja.
Si os parece, os desvelo ya los secretos para preparar la tarta más FEA y RICA del mundo. Manos limpias y comenzamos en... 3...2...1... ¡YA!
TARTA HÚMEDA DE CHOCOLATE Y HUESITOS®
(La receta del bizcocho la tomé de la web amiga de La Cocina de Morilands)
(La receta de la buttercream es orginal del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)
Necesitamos...
Para el bizcocho
Para el bizcocho
- 230 gr. de chocolate negro (yo he utilizado el de Nestlé® Postres)
- 170 gr. de mantequilla
- 350 gr. de azúcar moreno
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita y 1/2 de levadura
- 1 cucharadita y 1/2 de bicarbonato sódico
- Una pizca de sal
- 370 gr. de harina de repostería
- 500 ml. de leche
- Una cucharadita de extracto de vainilla
Para la buttercream
- 450 gr. de mantequilla en textura de pomada (yo utilicé 300 gr. y me faltó)
- 450 gr. de azúcar glass o icing sugar (yo utilicé 300 gr. y me faltó)
- 1 cucharadita de leche (opcional)
- 8 Huesitos® picados
Así la preparamos...
El Bizcocho húmedo de Chocolate
1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.
2. Derretimos el chocolate negro en el microondas tapándolo con papel film. Pondremos la potencia del microondas a la mitad e iremos calentando el chocolate en intervalos de 30 segundos para que no se nos queme. Dejamos entibiar.
3. Batimos los huevos hasta que espumen y aumenten su tamaño. Añadimos el azúcar y la mantequilla.
4. Mezclamos la harina con la levadura y el bicarbonato sódico. Lo tamizamos todo y reservamos.
5. Vertemos 1/3 de la mezcla de harina sobre los huevos y echamos un buen chorro de leche. Vamos alternando hasta acabar echando harina.
6. Añadimos la vainilla y el chocolate derretido en forma de hilo, por si éste aún sigue un poco caliente y estropea la masa.
7. Engrasamos un molde de 20 cm de diámetro o 3 moldes para layer cake (cualquiera de las dos opciones es válida). Repartimos la mezcla a partes iguales con una cuchara de helado y llevamos al horno por un periodo de 30 minutos aproximadamente. Comprobamos que están listos pinchándolos con un palito, y si éste sale limpio, ya los tenemos.
8. Pasados 5 minutos, sacamos los bizcochos de sus moldes y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
La Buttercream de Huesitos®
1. Ponemos la mantequilla y el azúcar glass o icing sugar en nuestra KitchenAid®. (Si no disponéis de una, podéis hacerlo con una batidora de varillas convencional o incluso con las varillas de mano). Mezclamos a velocidad media.
2. Cuando esté todo bien integrado, añadimos los Huesitos® que previamente hemos picado. Este paso recomiendo hacerlo manualmente con una espátula.
3. Es el momento de añadir la cucharadita de leche si vemos que la crema nos ha quedado demasiado dura.
¡Rellenamos y decoramos! (Bueno, yo en mi caso sólo rellené, jajaja)
1. Ponemos un pelín de crema sobre una base de cartón y centramos el primer bizcocho.
2. A mí me gusta que las diferentes alturas de las tartas siempre sean lo más iguales y perfectas posibles, por lo que me ayudo de una cuchara de helado para rellenarla con la misma cantidad.
3. Ponemos la siguiente capa de bizcocho y volvemos a rellenar.
4. Colocamos el último bizcocho pero esta vez sin rellenarlo. Ponemos una capa fina "sujeta-migas" de crema por toda la tarta y llevamos al frigo hasta que endurezca un poco.
5. Terminamos de decorar al gusto con la crema restante.
¡Esto es todo, amigos/as!
À la prochaine,
Monsieur Citron.
Tarta de Petit Suisse
¡Buenísimos días!
¡Cuánto hace que no "nos vemos"!
Ya iba echándoos de menos. Pero ya estoy por aquí.
Tengo un montón de recetas pendientes por publicar que he ido haciendo. Pero, como sabéis, en vacaciones el tiempo se distribuye y emplea de distinta manera.
Esta vez vengo con una TARTA DE PETIT SUISSE al más puro estilo veraniego. Se trata de una receta sencilla a más no poder y muy fresquita, cosa que se agradece en esta época estival, en la que el calor suprime en muchas ocasiones nuestras ganas de actuar en la cocina.
Hoy os voy a dar poca conversación, que el sol y la playa me reclaman.
Esta vez, con el bañador puesto y las manos limpias... ¡Vamos con la recetaca!
TARTA DE PETIT SUISSE
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)
Necesitaremos...
(Para un molde de 15cm)
Para la base
- 250 gr. de galletas tipo Digestive
- 70 gr. de mantequilla
- 70 gr. de mermelada de fresa
Para la tarta
- 400 gr. de nata líquida para montar (mínimo 35% m.g.)
- 200 gr. de azúcar blanco
- 6 hojas de gelatina neutra
- 12 Petit Suisses
- Colorante rojo (yo utilizo el de Sugarflair)
Así se hace...
1. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría durante unos 10 minutos.
2. Trituramos las galletas hasta que queden hechas polvo (nunca mejor dicho, jajajaja) y mezclamos con la mantequilla que hemos derretido en el microondas y con la mermelada de fresa.
3.Cuando obtengamos una masa compacta, la ponemos en un molde desmontable de 15cm, aplanando con una espátula lo máximo posible. Lo llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.
4. Ponemos 200 gr. de la nata a hervir y añadimos la gelatina bien escurrida poco a poco y con el cazo fuera del fuego. Removemos enérgicamente para que no nos quede ningún resto de la gelatina por diluir. Dejamos templar.
5. En un bol ponemos los Petit Suisses, el azúcar y el resto de la nata. Mezclamos hasta integrar por completo.
6. Añadimos la nata con la gelatina que hemos dejado entibiar. Vertemos la mezcla en el molde con cuidado para no levantar la base de galleta y metemos al frigorífico por un periodo mínimo de 8 horas. Yo siempre recomiendo hacer este tipo de tartas de un día para otro, pues estará muchísimo más buena.
7. Para la decoración: como me sobró un poco de masa de galleta, he optado por hacer una bola, cubrirla con chocolate negro fundido y colocarle un cucurucho a modo de helado "desparramáo". Pero podéis decorar con nata o con cualquier otra cosa que os guste.
1. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría durante unos 10 minutos.
2. Trituramos las galletas hasta que queden hechas polvo (nunca mejor dicho, jajajaja) y mezclamos con la mantequilla que hemos derretido en el microondas y con la mermelada de fresa.
3.Cuando obtengamos una masa compacta, la ponemos en un molde desmontable de 15cm, aplanando con una espátula lo máximo posible. Lo llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.
4. Ponemos 200 gr. de la nata a hervir y añadimos la gelatina bien escurrida poco a poco y con el cazo fuera del fuego. Removemos enérgicamente para que no nos quede ningún resto de la gelatina por diluir. Dejamos templar.
5. En un bol ponemos los Petit Suisses, el azúcar y el resto de la nata. Mezclamos hasta integrar por completo.
6. Añadimos la nata con la gelatina que hemos dejado entibiar. Vertemos la mezcla en el molde con cuidado para no levantar la base de galleta y metemos al frigorífico por un periodo mínimo de 8 horas. Yo siempre recomiendo hacer este tipo de tartas de un día para otro, pues estará muchísimo más buena.
7. Para la decoración: como me sobró un poco de masa de galleta, he optado por hacer una bola, cubrirla con chocolate negro fundido y colocarle un cucurucho a modo de helado "desparramáo". Pero podéis decorar con nata o con cualquier otra cosa que os guste.
¡Disfrutad del día, pecadores/as!
Monsieur Citron.
Tarta Tres Chocolates
¡Si! ¡Ya está aquí!
He tardado tiempo en publicar esta receta, pero ya la tenéis en exclusiva.
Si es que últimamente no doy abasto con tantas cosas... Que si trabajo, que si reformas... A veces son tantas las obligaciones, que el tiempo resulta insuficiente para hacer las cosas que realmente nos gustan o que consideramos más imprescindibles.
Una agenda que lleve al día todas nuestras citas, deberes o recordatorios puede ser algo muy útil. Pero, seamos realistas... Eso suena un poco a rutina/control... Y... ¿a quién le gusta ser esclavo de la rutina o rehén del control? La vida es demasiado corta como para ir apuntando todo lo que debemos o no hacer. Disfrutar de los pequeños y grandes placeres parece imposible en ciertas ocasiones, pero debería ser un derecho/obligación constitucional.
Hablando de placeres varios...
Yo os propongo una receta de "2 rombos", por aquello del "placer adulto" que no podréis degustar en horario infantil, jajaja. ¿Os parece si nos saltamos los preliminares y vamos directamente al acto?
TARTA 3 CHOCOLATES
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)
Necesitaremos...
Para la base
- 200 gr. de galletas tipo Digestive
- 80 gr. de mantequilla derretida
- Un chorrito de leche (opcional)
Para la tarta
- 150 gr. de chocolate negro (mínimo 70% de cacao)
- 150 gr. de chocolate con leche
- 150 gr. de chocolate blanco
- 600 ml. de nata para montar
- 600 ml. de leche
- 3 sobres de cuajada Royal
- 7 cucharadas de azúcar
¡Preparación!
1. Trituramos las galletas en una picadora o metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo hasta que nos quede un polvo fino. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Podemos añadir un chorrito de leche si nos gusta que la base quede más blandita.
2. Ponemos la masa en un molde desmontable de 15acm de silicona (yo utilizo el "Duo Espringform" de Lekué) ¡Es una maravilla! ¡No se le pega ni el aire! Extendemos bien la masa con una espátula o con los dedos hasta conseguir que nos quede lo más plana posible. Llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.
3. Yo he empezado preparando el chocolate blanco. Tenéis que poner en un cazo la nata y el chocolate blanco troceado y llevarlo al fuego hasta que se derrita por completo. En un vaso aparte, ponemos la leche y diluimos enérgicamente la cuajada. La vertemos sobre el chocolate y, sin parar de batir con las varillas de mano, llevamos la mezcla a ebullición para que espese. Una vez conseguido eso, vertemos todo sobre la base de nuestro molde con cuidado para que no salte la galleta.
4. El siguiente sería el chocolate con leche. Seguimos el mismo procedimiento, pero esta vez le añadimos 3 cucharadas soperas de azúcar. Cuando lo tengamos listo, lo echamos sobre la capa de chocolate blanco que ya habrá enfriado un poco. Este es un proceso delicado, por lo que os recomiendo que os ayudéis de una espátula para que no caiga directamente sobre el chocolate blanco.
5. Por último, nos queda hacer el chocolate negro, cuyo procedimiento es exactamente el mismo, pero añadimos esta vez 4-5 cucharadas soperas de azúcar. Y nada, cuándo espese, lo vertemos sobre el chocolate con leche con mucho cuidado.
6. Cuando la tarta se haya enfriado un poco, la llevamos a la nevera por un mínimo de 4 horas. RECOMENDACIÓN: Este tipo de tarta es mejor hacerlas de un día para otro, porque de ésta manera los sabores asentarán mejor y el resultado será increíblemente mejor.
1. Trituramos las galletas en una picadora o metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo hasta que nos quede un polvo fino. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Podemos añadir un chorrito de leche si nos gusta que la base quede más blandita.
2. Ponemos la masa en un molde desmontable de 15acm de silicona (yo utilizo el "Duo Espringform" de Lekué) ¡Es una maravilla! ¡No se le pega ni el aire! Extendemos bien la masa con una espátula o con los dedos hasta conseguir que nos quede lo más plana posible. Llevamos a la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.
3. Yo he empezado preparando el chocolate blanco. Tenéis que poner en un cazo la nata y el chocolate blanco troceado y llevarlo al fuego hasta que se derrita por completo. En un vaso aparte, ponemos la leche y diluimos enérgicamente la cuajada. La vertemos sobre el chocolate y, sin parar de batir con las varillas de mano, llevamos la mezcla a ebullición para que espese. Una vez conseguido eso, vertemos todo sobre la base de nuestro molde con cuidado para que no salte la galleta.
4. El siguiente sería el chocolate con leche. Seguimos el mismo procedimiento, pero esta vez le añadimos 3 cucharadas soperas de azúcar. Cuando lo tengamos listo, lo echamos sobre la capa de chocolate blanco que ya habrá enfriado un poco. Este es un proceso delicado, por lo que os recomiendo que os ayudéis de una espátula para que no caiga directamente sobre el chocolate blanco.
5. Por último, nos queda hacer el chocolate negro, cuyo procedimiento es exactamente el mismo, pero añadimos esta vez 4-5 cucharadas soperas de azúcar. Y nada, cuándo espese, lo vertemos sobre el chocolate con leche con mucho cuidado.
6. Cuando la tarta se haya enfriado un poco, la llevamos a la nevera por un mínimo de 4 horas. RECOMENDACIÓN: Este tipo de tarta es mejor hacerlas de un día para otro, porque de ésta manera los sabores asentarán mejor y el resultado será increíblemente mejor.
TRUCO DEL ALMENDRUCO
Hacer unas pequeñas incisiones en cada capa de chocolate para que éstas agarren mejor y no se nos desmonten cuando digamos de desmoldar la tarta.
¡Esto es todo amigos/as!
Un abrazaco,
Monsieur Citron.
Macarons "Ma première fois"
Satisfacción.
Alegría.
Orgullo.
Esfuerzo.
Pasión.
Constancia.
Gratitud.
Queridos/as seguidores/as,
Doy comienzo a esta nueva entrada del blog con una columna de palabras. Y no, no me he vuelto loco ni vamos a jugar a las "palabras cruzadas".
Pero, os invito a jugar a alcanzar metas. Venga, es muy fácil. Sólo tenéis que hacer dos cosas:
1. Pensad en un objetivo.
2. Queredlo. Queredlo tanto que nada ni nadie sea capaz de cruzarse en vuestro camino o de poneros la zancadilla.
Amélie Poulain diría: "Les temps sont mauvais pour les rêveurs!". Sin embargo, yo me permito el lujo de cambiar el adjetivo "mauvais" por el de "bons", que psicológica y visualmente es mucho más atractivo. Y es que, tanto la imaginación como los sueños, ambos son una agencia de viajes extraordinaria. ¡Y encima gratis! Pues vamos a aprovechar y nos cogemos un par de billetes de ida y vuelta indefinida. El destino lo elegimos por el camino. No os preocupéis por el equipaje, nadie lo va a pesar ni medir.
Volviendo a esas palabras que un poco más arriba he dejado constar, debo decir que hoy es son más especiales que nunca, pues las he visto a todas ellas reflejadas en mi en forma de sentimientos. ¡Y mirad que cuesta trabajo ser feliz en esta vida! De hecho, para quienes no lo sepan, la felicidad plena no existe porque es tan efímera como un castillo de arena. Pero no toméis disgusto, que los momentos alegres, por pocos que sean, siempre van a ser más fuertes que intensos que aquellos que no lo son tanto.
Hoy, 19 de Julio, a las 17:38p.m., Monsieur Citron está contento. No sé si os habéis parado a pensarlo, pero el "estar contento" es una de las cosas más fáciles del mundo. Lo difícil es no estarlo, y más aún cuando notas que tu esfuerzo se está viendo recompensado por la gente que con un simple "me gusta" o con un escueto comentario te da fuerzas para seguir creyendo en lo que haces.
Hace un tiempo, me propuse un reto en el que debía preparar una receta especial si alcanzaba los 100 seguidores. Ese día ha llegado, y no sabéis cuánto lo estaba deseando.
Todo repostero, tanto novato como profesional, conoce la tremenda dificultad que supone la preparación de los archiconocidos y parisinos Macarons. Antes de seguir hablando sobre ellos, tengo que confesaros algo: los/las que me conocéis, sabéis de mi pasión por París y la cultura francesa; sin embargo, me declaro culpable. Soy culpable de no haber probado jamás en mi vida un macaron. Pero ya he cumplido mi pena preparando unos yo mismo. Aquí os los presento en su fase de secado:
He elegido hacerlos de color amarillo, ¡que para eso soy el Monsieur Citron! Jajajajaja. Al final han quedado bastante mejor de lo que pensaba.
Bueno, no quiero empezar explicaros la receta sin antes agradeceros una vez más por las palabras de aliento que me dais cada día. Eso me hace crecer, os lo aseguro.
Nos dejamos los sentimentalismos y nos lavamos las manos, que hoy toca recetaca de las buenas.
ON Y VA!
MACARONS "Ma première fois"
con Leche Condensada
Necesitaremos...
Para unos 10 macarons tamaño grande:
- 120 gr. de almendra molida muy finamente o de marina de almendra.
- 200 gr. de azúcar glass
- 3 claras de huevo
- 30 gr. de azúcar blanco
- Colorante en pasta (yo utilizo el de Sugarflair)
Para el relleno:
- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr. de azúcar glass o icing sugar
- 7-8 cucharadas de leche condensada
Preparación...
MACARONS
1. Tamizamos las almendras molidas o la harina de almendra (yo lo he hecho tres veces para asegurarme de que no quedaban trocitos pequeños). También tamizamos en azúcar glass y lo mezclamos. Reservamos.
2. Ponemos las claras en nuestra batidora con la mitad del azúcar blanco. Cuando espume, añadimos el resto del azúcar hasta conseguir un punto de nieve fuerte. Comprobamos que lo hemos hecho bien poniendo el bol boca-abajo. Si no cae, las claras estarán perfectamente montadas.
3. Añadimos el colorante en pasta a las claras hasta conseguir el color deseado.
4. Vertemos la mitad de la mezcla de almendra que teníamos reservada sobre las claras. Integramos todo bien con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba. ¡NADA DE MENÉOS LOCOS! No podemos permitir que las claras pierdan en aire y se bajen. Acabamos echando el resto de la mezcla de almendra y seguimos mezclando hasta que la masa sea homogénea. No debe quedarnos muy espesa ni demasiado blanda.
5. Ponemos nuestra mezcla en una manga pastelera con boquilla redonda.
6. Si no tenéis un tapete especial para macarons, podéis descargaros plantillas de internet o dibujar vosotros/as mismos/as unos círculos de igual tamaño sobre un papel vegetal.
7. Ponemos una montañita en cada círculo con mucho cuidado de no salirnos de él. Una vez que los hayamos rellenado todos, dejamos secar por un tiempo mínimo de 45 minutos. A mí como me gusta asegurarme las cosas, los he dejado 2 horas y media. Una vez que los toquemos con el dedito y notemos que han endurecido, es el momento de llevarlos al horno.
8. Precalentamos el horno a 140-150 ºC, con calor arriba y abajo.
9. Metemos nuestros macarons a esa misma temperatura por un periodo de 11-12 minutos. No pretendemos que se doren ni mucho menos, sino que se terminen de secar e hinchen un poquito. Comprobamos que están listos poniendo el dedito encima de un macaron y comprobando que la corteza está durita.
RELLENO DE BUTTERCREAM DE LECHE CONDENSADA
1. Batimos la mantequilla y el azúcar glass durante unos 5 minutos hasta que la mezcla sea homogénea y blanquee un poquito.
2. Añadimos poco a poco la leche condensada sin dejar de batir y acabamos de integrar todo bien.
3. Con una manga pastelera, rellenamos cada mitad de nuestros macarons sin llegar al borde. Buscamos la tapa que más se asemeje a la base y... ¡LISTO!
¡¡Pues tampoco era tan difícil!! Jajajajajajajaja.
Os animo a que intentéis hacerlos. ¡Es el bocado más dulce que me he llevado a la boca en mi vida!
¡Sed felices!
Monsieur Citron.
Bundt Cake de Vainilla y Oreo
¡Buenos y dulces días!
Aquí estoy de nuevo y, como siempre, vengo cargado de cosas buenas.
Desde que me auto-regalé el molde de Nordic Ware, ésto de preparar Bundt Cakes casi se ha convertido en una obsesión. Tengo a los vecinos 'privaicos' (como se suele decir por aquí). Me gusta a mí tener a la gente contenta, oye. De hecho, de vez en cuando escucho algún que otro chillido diciéndome: "¡Nene, a ver cuándo me traes un postre de esos buenos que haces tú!" ó, "la semana que viene es mi cumpleaños, no hace falta que te diga más nada...". Con ésto entiendo que les gusta lo que hago y eso me hace crecer tanto culinaria como personalmente.Me surgieron ciertas dudas a la hora de elegir el sabor del Bundt Cake, pues las variedades son infinitas. Eché un ojo a la despensa y me encontré un paquete de galletas Oreo y pensé: "Si te traigo una vaca... ¿le sacas la leche?". Total, que volví a hacer uso de mi infalible teoría: Si dos cosas por separado están buenas, al juntarlas tienen que estar mejor. Y... ¡Vaya que sí!
Nos lavamos bien las manos y decimos eso de: "luces, cámaras... ¡y ACCIÓN!"
BUNDT CAKE DE VAINILLA Y OREO
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)
Serán necesarios los siguientes ingredientes...
- 3 huevos + 4 yemas
- 250 ml. de aceite girasol
- 400 gr. de azúcar blanco
- 150 gr. de queso crema (yo he utilizado Mascarpone)
- 165 ml. de buttermilk (165 ml. de leche + un buen chorreón de zumo de limón)
- 1 cucharada de vainilla en pasta
- 300 gr. de harina de repostería (harina + levadura)
- 100 gr. de harina de trigo normal
- Un pellizco de sal
- Un paquete de galletas Oreo
Preparación...
1. Precalentamos el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo.
2. Engrasamos un molde para Bundt Cake con spray desmoldante o con mantequilla y harina.
3. Preparamos el buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón. Reservamos.
4. Tamizamos los dos tipos de harina con la sal. Reservamos.
5. En nuestra batidora ponemos los huevos, las yemas y el azúcar y batimos durante unos 5 minutos hasta que la mezcla espume y doble su volumen.
6. Añadimos ahora el queso crema y la vainilla en pasta hasta integrar del todo.
7. Agregamos la mezcla de harina en tres veces, alternando con chorros de buttermilk.
8. Incorporamos las galletas Oreo que previamente hemos machacado con un rodillo. Este paso sería óptimo hacerlo a mano.
9. Vertemos la masa de nuestro Bundt Cake en el molde que hemos preparado anteriormente y llevamos a la parte baja del horno a 180 ºC durante 50-55 minutos.
10. Pasado ese tiempo, pinchamos con un palito para comprobar que no está crudo, y si sale limpio, ya está listo.
1. Precalentamos el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo.
2. Engrasamos un molde para Bundt Cake con spray desmoldante o con mantequilla y harina.
3. Preparamos el buttermilk mezclando la leche con el zumo de limón. Reservamos.
4. Tamizamos los dos tipos de harina con la sal. Reservamos.
5. En nuestra batidora ponemos los huevos, las yemas y el azúcar y batimos durante unos 5 minutos hasta que la mezcla espume y doble su volumen.
6. Añadimos ahora el queso crema y la vainilla en pasta hasta integrar del todo.
7. Agregamos la mezcla de harina en tres veces, alternando con chorros de buttermilk.
8. Incorporamos las galletas Oreo que previamente hemos machacado con un rodillo. Este paso sería óptimo hacerlo a mano.
9. Vertemos la masa de nuestro Bundt Cake en el molde que hemos preparado anteriormente y llevamos a la parte baja del horno a 180 ºC durante 50-55 minutos.
10. Pasado ese tiempo, pinchamos con un palito para comprobar que no está crudo, y si sale limpio, ya está listo.
Es una receta increíblemente buena que tenéis que añadir a vuestra libreta de recetas. Perfecta para desayunos y meriendas, o acompañando un buen café.
Sed felices.
Monsieur Citron.
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