Tarta "Années Folles"


Madames et Mesieurs! 
Les Annés Folles sont arrivées à La Cuisine de Monsieur Citron!

¿Qué leches? Aquí el único loco que hay soy yo!, jajajaja. 

Si por algo se caracterizaban "Los Felices Años 20" era por el sonido de las trompetas en las calles de París y por los famosos "Cafés" de Montmartre, pero también por su revolución cultural e ideológica. La gente se sentía libre y con más ganas de vivir que nunca. 

Ya sabemos que una tarta no puede representar sentimientos como la libertad o las ganas de vivir, pero es evidente que he querido tomar como referencia esa época del París que tanto me encanta. Además, quería empezar a iniciarme en el mundo del fondant y tenía un cortador muy chulo que necesitaba estrenar YA. No encontré, pues, mejor momento que éste para hacerlo.

La mejor parte de todo el proceso para mí fue la de colocar el candelabro. Fue en ese instante cuando realmente sentí que había hecho un trabajo del que me podía sentir mínimamente orgulloso. El laaaaargo rato que eché para colocar las bolas de azúcar una por una también fue bastante jocoso, jaja. 


Yo es que tengo un problema, y es el siguiente: cuantas más cosas preparo, más me gusta la repostería. En principio no es una cosa que podamos calificar de "mala". El conflicto surge cuando quieres comerte lo que has hecho, pero no puedes porque es para un regalo; o cuando quieres comértelo, pero no lo haces para no coger kilos de más, jajajaja. 


En este último caso, creo que deberíamos tomar como referencia la filosofía de vida de aquellas personas que vivieron esa época tan hermosa como fue la de los Felices Años 20 y ser felices con lo que tenemos y con lo que comemos. A mí desde luego me plantas una tarta como ésta a una distancia de unos 20 centímetros de mi cara y, después de reír de alegría, me como hasta las velas, jajajaja.

Oye, a mí con tanto hablar de felicidad... Se me está haciendo la boca agua... ¿Qué tal si empezamos con la receta? Yo ya tengo las manos limpias, y fijo que vosotros/as también, así que... ¡Vamos al lío!

TARTA "ANNÉES FOLLES"
(Receta del Blog La Cuisine de Monsieur Citron)

Para el bizcocho
230 gr. de chocolate negro para fundir
170 gr. de mantequilla
350 gr. de azúcar moreno
3 huevos talla L
1 cucharadita y 1/2 de levadura en polvo
1 cucharadita y 1/2 de bicarbonato sódico
Una pizca de sal
370 gr. de harina de repostería
500 ml. de leche + un buen chorro de zumo de limón
Una cucharadita de extracto de vainilla

Para el relleno
200 ml. de nata para montar (mínimo 35% de m.g.)
Azúcar glas al gusto
2 cucharaditas de estabilizante

Para la decoración
400 gr, de mantequilla con textura de pomada
380 gr. de azúcar glas o icing sugar
200 gr. de chocolate blanco para fundir
Colorante en pasta Claret de Sugarflair®
Fondant o pasta de azúcar

Para el bizcocho
1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Engrasamos 4 moldes de 15cm de diámetro con spray desmoldante o con mantequilla y harina. Reservamos.

2. Derretimos el chocolate negro al baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos para que no se nos queme. Dejamos enfriar. 

3. Preparamos el buttermilk mezclando la leche con un buen chorro de zumo de limón. Dejamos reposar unos 10 minutos para que cuaje.

4. Tamizamos la harina junto con la levadura en polvo, el bicarbonato sódico y la sal. Reservamos.

5. Batimos la mantequilla junto con el azúcar a velocidad media hasta conseguir una mezcla cremosa y blanquecina. Añadimos los huevos uno a uno, batiendo a velocidad baja. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado.

6. Comenzamos a incorporar los ingredientes secos en tres veces y alternando con el buttermilk a velocidad baja. 

7. Terminamos por verter el chocolate ya enfriado y el extracto de vainilla sobre la mezcla que hemos obtenido anteriormente. 

8. Repartimos la masa proporcionalmente en nuestros moldes ayudándonos de una cuchara de helado y los metemos al horno por un periodo de 30 minutos aproximadamente.

9. Pasado ese tiempo, comprobamos que nuestros bizcochos están bien cocidos hincando un palito de madera. Si éste sale seco, eso quiere decir que ya podemos sacarlos del horno.

10. Los dejamos enfriar durante 10 minutos sin desmoldar. A continuación, los desmoldamos y los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Para el relleno
1. Sacamos la nata para montar de la nevera y la ponemos en el bol de nuestra batidora o donde la vayamos a montar. Es importantísimo que esté muy muy fría porque, de lo contrario, podríamos tener problemas para poder montarla. 

2. Comenzamos batiendo a velocidad baja y vamos aumentándola gradualmente. Una vez que empiece a estar semi-montada, añadimos el azúcar glas en forma de lluvia sin dejar de batir.

3. Seguimos batiendo unos 5 minutos más o el tiempo que sea necesario. Incorporamos el estabilizante para nata y continuamos batiendo hasta obtener la textura deseada. Pero no os paséis batiendo, ¡pues la nata podría convertirse en mantequilla líquida! Jajajaja.

Para la decoración
1. Derretimos el chocolate blanco al baño maría o en el microondas en periodos cortos de 30 segundos para que no se nos queme. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.

2. Batimos la mantequilla en nuestra batidora/amasadora o con una batidora de varillas para ablandarla un poco,

3. Tamizamos el azúcar glas o icing sugar y lo incorporamos a la mantequilla. ¡Es necesario batir a una velocidad baja para no poner la cocina perdida de polvo de azúcar!

4. Aumentaremos la velocidad de forma gradual hasta que obtengamos una mezcla cremosa y suave. Añadimos el chocolate blanco que ya habrá enfriado.

5. Yo he puesto un poco de colorante rosa en pasta para dar un toque diferente a la buttercream. Concretamente he utilizado Claret de Sugarflair®. Tened cuidado porque es un color muy intenso, y si queréis conseguir un rosa palo, debéis poner muy muy poquito.

6. También he querido dar un toque de distinción a la tarta colocándole unas cartelas que he hecho con fondant gris perla.

Montaje de la tarta
1. Cogemos el plato o stand en el que vamos a presentar nuestra tarta y le ponemos un poco de buttercream para sujetar el primer bizcocho.

2. Colocamos el primer bizcocho, centrándolo bien. Ponemos sobre este una buena capa de nata montada. Continuamos colocando y centrando el siguiente. Volvemos a ponerle otra capa de nata montada. Así sucesivamente hasta terminar con el último bizcocho, el cuál ya no llevará una capa de nata encima.

3. El el turno de utilizar nuestra buttercream. Cubrimos toda nuestra tarta con una capa muy finita de buttercream que actuará de "sujeta-migas" y metemos la tarta a la nevera durante unos 20 minutos.

4. Sacamos la tarta de la nevera y continuamos cubriéndola con una capa más gordita de buttercream. Esta vez tendremos que ayudarnos de un scraper metálico o de plástico para dejar los bordes lo más lisos y uniformes posible. 

5. Como me ha sobrado buttercream, he decidido cubrir la parte de arriba con un motivo floral. Es muy fácil hacer las rosas de buttercream. Sólo necesitáis una manga pastelera y una boquilla de estrella (yo he utilizado la 2D de Wilton®). Colocáis la manga en un punto concreto y váis girando alrededor de éste en sentido de las agujas del reloj. Dais un par de vueltas y tiráis hacia arriba. Veréis como salen solas.

6. En cuanto a la decoración de fondant, sólo tenéis que espolvorear un poco de azúcar glas sobre vuestra encimera y estirar el fondant con un rodillo antiadherente. Marcáis con el cortador que hayáis elegido y lo colocáis sobre la tarta a vuestro gusto.

7. Finalmente, he rodeado todo el borde de abajo con perlas de azúcar color plata que da un toque muy elegante y sofisticado a la tarta.


Espero que os haya gustado y que os animéis a hacer todas estas cosicas porque no son tan difíciles como pensamos y podemos sorprender a los nuestros en cualquier ocasión especial.

Un abrazo de los fuertes.

Monsieur Citron.



Tarta Arcoiris - Rainbow Cake


¡Hola cocinillas!

No sabéis cuantísimas ganas tenía de borrar esta receta de mi lista de pendientes. Al fin me he decidido a hacerla y... ¡Qué contento he quedado con el resultado!

Jamás en mi vida había visto unos colores tan vivos representados en una tarta. Bueno, miento, me he visto como 100 video-tutoriales de "Rainbow Cakes", pero nunca antes había tenido una delante.

Puedo decir orgulloso que he superado esta prueba y que no me ha resultado nada difícil. Más bien al contrario. Ha sido una experiencia muy, muy divertida, fácil y entretenida.

Os recomiendo que preparéis esta tarta en vuestros días grises, pues os aseguro que va a contribuir a que éstos sean menos oscuros y a que seáis un poquito más felices.


Aquí os dejo una muestra de como quedaron los colores. Como la tarta era para un regalo de cumple, no tengo fotos de cómo quedó por dentro, pero ya os lo podéis imaginar... Es una maravilla. ¡Me encanta! Si es que me pongo contento sólo con mirar los bizcochos, jajaja.


Ay, ¡que se me olvidaba! Quiero aprovechar esta publicación para comentaros algo... Finalmente me he decidido y voy a hacer el "Curso I de Wilton®". ¡Sí, señoras y señores, Monsieur Citron quiere aumentar sus escasos conocimientos en repostería! Jajaja. Dicho curso tiene una duración de 8 horas, pero está dividido en dos días. Yo la verdad es que lo prefiero así, porque todo de golpe... ¡Fijo que el culo se me pondría como una tabla de planchar! Jajaja. Y nada, está súper bien porque una vez que finalizas el curso, no sólo te regalan el material que has utilizado durante el curso, sino que también te dan un título oficial de la Escuela Wilton® y un manual para poder repasar en casa algún concepto que se te haya podido olvidar en un momento dado. Yo lo voy a realizar en "Cup&Cake", una tienda de repostería creativa que han instalado recientemente en el C.C. Nueva Condomina (aquí en Murcia). ¡Pero es que encima te hacen un 10% de descuento en todos los productos Wilton® de la tienda tras acabar el curso! ¿Inconvenientes? Pues resulta que hay 4 cursos, cada uno especializado en un dominio de la repostería. Peeero no puedes hacer ninguno de los cursos sin haber realizado el primer nivel. Es decir, una vez que hayas hecho el primer nivel, ya puedes elegir entre los 3 restantes, pero es obligatorio realizar el primero.


¡Ya os contaré qué tal me ha ido cuando lo haga! Seguro que bien. Haré foticos y eso (si me dejan, jajaja). 

Venga, ¡ya no me enrollo más! Vámonos con esta recetaca... 

TARTA ARCOIRIS - RAINBOW CAKE

Necesitarás...
Para los 6 bizcochos de 15cm de diámetro:
  • 480 gr. de azúcar
  • 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 4 huevos talla L
  • 450 gr. de harina de trigo
  • 1 cucharadita y 1/2 de levadura en polvo o polvo de hornear tipo Royal®
  • 1 pizca de sal
  • 250 ml. de buttermilk (250 ml. de leche entera + un buen chorreón de limón
  • Colorante en pasta Sugarflair® Violet Grape
  • Colorante en pasta Sugarflair® Ice Blue
  • Colorante en pasta Sugarflair® Party Green
  • Colorante en pasta Sugarflair® Yellow Egg
  • Colorante en pasta Sugarflair® Peach
  • Colorante en pasta Sugarflair® Red Extra
Para la buttercream de chocolate blanco:
  • 400 gr. de mantequilla con textura de pomada
  • 400 gr. de azúcar glasé o icing sugar
  • 200 gr. de chocolate blanco derretido y enfriado

Así lo preparamos...

Los bizcochos:

1. Precalentamos el horno a 180ºC. Engrasamos nuestros moldes de 15cm desmontables con spray desmoldante o con mantequilla y harina. Yo sólo tengo dos, por lo que tuve que hacer 3 hornadas. Si tenéis 6, mejor que mejor. Pero tenemos que "amoldarnos" a lo que tenemos.

2. Hacemos nuestro buttermilk casero si no lo encontramos en nuestro supermercado habitual. Simplemente tenemos que mezclar la leche con un buen chorro de zumo de limón y dejar reposar unos 10 minutos. La leche se cuajará, pero no os asustéis, porque eso es lo que buscamos.

3. Tamizamos la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Reservamos.

4. Ponemos la mantequilla en nuestra amasadora, o en un bol si no disponemos de una, y batimos hasta que se blandee un poco. Añadimos el azúcar y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla cremosa.

5. Incorporamos los huevos UNO A UNO a velocidad baja. Es muy importante no añadir el siguiente hasta que el anterior no esté bien integrado.

5. Es el turno de los ingredientes secos. Los añadimos a la mezcla anterior en 3 veces, a velocidad baja y alternando con el buttermilk. Acabaremos siempre con la harina.

6. Echamos una cucharada generosa de vainilla en pasta. Si no la encontráis, la esencia de vainilla puede servir, pero es resultado no tiene nada que ver, os lo aseguro.

7. Ahora tenemos que conseguir 6 boles o recipientes para dividir la masa anterior de manera proporcional en 6 partes. Nos ayudaremos de una cuchara de helado para que la división sea más equitativa.

8. Una vez que hemos repartido la masa, procedemos a tintar cada una con un color distinto. Aseguraos bien de que quedan todas bien mezcladas, o el resultado será bastante feo.

9. Como he dicho antes, yo sólo dispongo de dos moldes de 15cm, así que lo que hice fue hornear primero los colores morado y azul; posteriormente, hice lo mismo con los colores verde y amarillo; y finalmente, el naranja y el rojo.

10. Dejamos enfriar sobre una rejilla, Después, igualamos nuestros bizcochos con una lira o con un cuchillo de sierra si tenéis buen pulso. A mí me gusta también quitar los bordes para que el conjunto de la tarta quede más blandito. Terminamos envolviéndolos con papel film para que no se endurezcan.

Para la buttercream:

1. Derretimos el chocolate blanco al baño maría o en el microondas. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.

2. Tamizamos el azúcar glasé o icing sugar. Reservamos.

3. Ponemos la mantequilla con textura de pomada en nuestra batidora/amasadora, o en un bol si utilizamos batidora de varillas. Batimos un par de minutos para que ésta se blandee un poquito.

4. A mí me gusta añadir el azúcar glasé o icing sugar en dos veces, para evitar poner la cocina perdida. Así que lo dicho, incorporamos el azúcar en dos veces y a velocidad muy lenta.

5. Una vez que se hayan integrado la mantequilla y el azúcar, aumentamos la velocidad progresivamente hasta alcanzar una que sea media-alta y batimos durante 5 minutos. Debemos obtener una mezcla sedosa.

6. Con nuestra batidora encendida y a velocidad baja, vamos añadiendo el chocolate blanco que ya habrá enfriado. Una vez que esté bien integrado, podemos parar de batir.

Montaje de la tarta:

1. Ponemos nuestra fuente o plato en el/la que vayamos a presentar nuestra tarta sobre una base giratoria. Untamos éste/ésta con un poco de buttercream.

2. Colocamos y centramos bien el primer bizcocho, que en este caso sería el de color morado.

3. Le ponemos una capa de buttercream no muy gruesa puesto que son muchos bizcochos y puede resultarnos pesada la tarta a la hora de comerla.

4. Continuamos con el de color azul. Repetimos el mismo proceso. Así con todos los restantes.

5. Una vez tengamos todos los bizcochos colocados, cubrimos todo con una capa recoge-migas y metemos a la nevera durante unos 20 minutos para que sea más fácil decorarla después.

6. La decoración la dejo a vuestro gusto. Yo esta vez he optado por la "decoración de escamas". Es muy fácil de hacer y queda muy vistosa. Simplemente tenéis que colocar una boquilla redonda en vuestra manga pastelera y hacer círculos en línea vertical. Una vez que habéis hecho la primera fila, cogéis una espátula pequeña y arrastráis hacia la derecha. Volvéis a hacer otra fila vertical, y repetis el proceso. Así hasta terminar todo el diámetro de la tarta.

7. Como me sobraron restos de cada bizcocho, desmigué un poco de cada uno y los mezclé para decorar la parte de arriba.

Y... ¡esto es todo!

Una vez más os dejo una receta de las bonicas y fáciles que espero que pongáis en práctica y que me la enseñeis.



  • Utilizad un termómetro de horno para comprobar que la temperatura es exactamente la que marca la receta para evitar que se os bajen los bizcochos, o que no crezcan lo suficiente.
  • Alisad la superficie de la masa con una espátula una vez que la pongamos en los moldes para que crezca uniformemente.
  • Si no disponéis de varios moldes, no os preocupéis, ¡que no se acaba el mundo! Sólo tenéis que fregarlos bien y continuar horneando. Llevará más tiempo, pero alcanzaréis el objetivo de igual manera.
  • Siempre, siempre, siempre tenéis que utilizar ingredientes que estén a temperatura ambiente. Podrá parecer una tontería, pero los huevos recién sacados de la nevera o la leche fría, entre otros, pueden fastidiar el resultado de nuestra receta ¡y no sabéis cuánto!
  • Si no disponéis de una batidora/amasadora, la batidora de varillas es totalmente apta. Eso sí, es imposible hacer una buttercream con unas varillas de mano, os lo aseguro.
  • Siempre que tintéis vuestras masas o cremas con colorantes en gel o en pasta, aseguráos muy, muy bien de que ha quedado todo de un color uniforme y de que todo ha quedado igualmente tintado. De lo contrario, podríamos encontrar restos de colorante y resulta muy desagradable.

Y hasta aquí los consejos de hoy. Iré publicando más, ¡no os preocupéis!

Pasad buena semana y sed felices.

Monsieur Citron.
















¡¡¡Ya tenemos ganadora del "Sorteo 200 seguidores"!!!




Queridos/as seguidores/as,

tengo el honor de presentaros a Yolanda López Hernández, la ganadora del sorteo que La Cuisine de Monsieur Citron realizó el pasado viernes como recompensa a los más de 200 seguidores de mi página en Facebook.

Cuando le comuniqué el notición, se puso loca perdida. Claro, ¡no es para menos! No todos los días nos toca una tarta en un sorteo. Lo primero que hice fue darle la enhorabuena, e inmediatamente le pregunté que para cuándo la necesitaba y de qué la quería. Creo que notó que estaba un poco desesperado por hacerla, jajajaja. "Para este domingo y de tres pisos, si puede ser, que sé yo que también sabes hacerlas", me respondió. 

Los ojos se me pusieron como platos, y mi corazón latía más rápido que el aleteo de un colibrí. "¡Pedazo de reto se me acaba de presentar!, pensé. Sin embargo, si algo he aprendido en la vida es que sólo existen las barreras que uno mismo se impone. No es más fuerte el que más fuerza tiene, sino el que más insiste en conseguir sus metas. Y, como encima "les temps sont bons pour les rêveurs" (Son buenos tiempos para los soñadores)... ¡Estaba clarísimo que ésta era mi oportunidad! Total, que este es el resultado de varias horas de trabajo y esfuerzo: 



Otra captura más...


Y otra... ¡Esta vez con banderillas!


Y, por si acaso, ¡otra más!...


¡Ay, que no lo he dicho! Cada uno de los pisos de la tarta es de distinto sabor. La base es de bizcocho húmedo de chocolate con buttercream de Kinder®; el segundo piso es de red velvet con buttercream de Oreo®; y, por último, como me sobró un poco de masa del bizcocho de red velvet, hice 3 cupcakes y los decoré con la buttercream de Kinder® restante.


No os puedo decir de manera objetiva si estaba buena o no, pero por los comentarios que me han llegado de aquellos y aquellas que sí la probaron... ¡Se ve que estaba requetebuena!

El reloj marca las 23:03h, así que ya creo que va siendo hora de echar el cierre por hoy.

Muchísimas gracias por vuestras visitas y enhorabuena de nuevo a Yolanda por ser la ganadora del sorteo.

Un beso muy grande.
Monsieur Citron.






Muffins de Chocolate - Versión Fitness



Cuando ya pensaba que lo había visto casi todo en la vida, voy y preparo unos muffins que no sólo son de chocolate, sino que... ¡Tampoco engordan! Bueno, seamos realistas... Aquí los únicos que podemos engordar somos nosotros... ¡Pero es que ya ni eso! 

Gracias a Monsieur Citron, a partir de hoy podréis disfrutar de algo dulce y de chocolate sin preocuparos por la báscula. ¡Que se preocupe ella, que bastantes cosas llevamos ya nosotros en la cabeza! Jajajaja. 

Yo no paro de calentarme los sesos buscando maneras de poder "comer sin pensar". Anda, pues me ha gustado ese lema. Creo que lo voy a aplicar en más de una ocasión, jajajaja.

No, ya poniéndonos un poco más serios, el sobrepeso y sus derivados son grandes problemas que atañen a la sociedad actual y que hay que intentar solucionar en la medida de lo posible. "¡Claro, es que resulta tan fácil hablar por hablar!", pensaréis. Creedme, sé de lo que hablo. Muchos/as no lo sabéis, pero Monsieur Citron tiene un pasado tan negro que hasta rapea, jajajaja. 

En efecto, yo también he pasado por ahí. Y os puedo decir que la lucha es eterna, de las que nunca terminan. Hay etapas en las que te encuentras mejor y otras en las que no te apetece ni salir a la calle. Sin embargo, tenemos que ser capaces de encontrar la manera de estar bien con nosotros mismos. Cueste lo que cueste, duela lo que duela. En esta vida nadie regala nada, en algunos bares ni los vasos de agua. Bueno, miento, yo estoy regalando una tarta con motivo de los 200 seguidores de mi página de Facebook, jajajaja, Así que tranquilos/as, que ya está aquí Monsieur Citron para que mejoréis vuestra condición de vida. Si yo he podido, vosotros/as también, ¡qué leches! Pero bueno, ya seguiremos hablando de esto más largo y tendido...

Ahora vamos a ir cogiendo nuestros baberos porque la receta de hoy os hará la boca agua. ¿Arrancamos motores? 


MUFFINS DE CHOCOLATE - Versión Fitness

¿Qué necesitamos?
Para 10 muffins
  • 2 huevos talla L
  • 12 cucharadas soperas de leche desnatada o 1 yogurt desnatado 0% m.g. + 1 chorrito de zumo de limón
  • 4 cucharadas soperas de edulcorante líquido
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 8 cucharadas soperas de Harina de Maíz o Maizena®
  • 5 cucharadas soperas de Cacao en Polvo desgrasado Valor®
  • 1 sobre de levadura en polvo Royal®
  • Una pizca de sal
  • Pepitas de chocolate (opcional)

¿Cómo lo hacemos?

1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.

2. Preparamos nuestro molde para muffins/magdalenas colocando las cápsulas de papel que hayamos elegido en cada uno de los huecos. Recordad que a mí me han salido 10 muffins con esta receta.

3. Mezclamos todos los ingredientes secos por un lado: la harina de maíz, el cacao en polvo, la levadura y la pizca de sal. Reservamos.

4. En otro bol, batimos los huevos. Les añadimos la leche desnatada (o el yogurt desnatado), el edulcorante líquido y el extracto de vainilla. Terminamos de batir bien hasta que quede todo bien integrado.

5. Añadimos la mezcla de ingredientes secos a la de ingredientes líquidos y removemos hasta que nos quede una masa completamente homogénea y sin grumos.

6. Con la ayuda de una cuchara de helado (o con dos cucharas normales que tengáis en casa) repartimos la masa en las cápsulas de papel de manera proporcional y sin llenar más de 2/3 de su capacidad, ¡que la podemos liar! Es el momento de añadir las pepitas de chocolate (para los/as que hayáis decidido incorporarlas) sobre cada uno de los muffins.

7. Metemos nuestros muffins al horno por un periodo de 18-20 minutos. Ya sabéis cómo comprobar que están perfectamente horneados: cogemos un palito de madera, lo introducimos en el centro de un muffin, y si éste sale seco, ya podemos retirar la bandeja del horno.

8. Con cuidado de no quemarnos, sacamos los muffins uno a uno de la bandeja y los dejamos enfriar sobre una rejilla a temperatura ambiente.

Y... ¡Listo, Calisto!

Espero vuestros comentarios diciéndome que os han salido buenísimos y que no habéis cogido ni un gramo, jajajaja.




Sed felices,
Monsieur Citron.









¡Sorteo! Gana una tarta a tu gusto y... ¡GRATIS!



¡Sí, estás leyendo bien! Ahora resulta que seguir la página de Facebook de La Cuisine de Monsieur Citron tiene premio.

Sois muchos y muchas los/las que seguís día a día todas y cada una de mis publicaciones... Y estoy tan, pero que tan agradecido, que he pensado que tengo que premiaros eso de alguna manera.

¡Participar es muy fácil! Venga, que sólo te va a quita un par de minutillos de tu tiempo... Sólo tienes que hacer click en "Me gusta" en mi página de Facebook e invitar a vuestros amigos y amigas para que también tengan la oportunidad de participar en el sorteo.

"Sí, sí... Todo eso está muy bien, pero... ¿qué es lo que se sortea?", pensaréis. Bien, una vez que alcancemos 200 SEGUIDORES, Monsieur Citron (o sea, yo) se compromete/me comprometo a regalar UNA TARTA A GUSTO DEL GANADOR/A entre todas aquellas personas que hayan hecho click en "Me gusta".

Para que no penséis que ésto tiene tongo, dicho sorteo se realizará mediante EASYPROMOS, una aplicación que permite seleccionar de manera aleatoria el/la ganador/a. Digamos que es como "un notario virtual".

Yo me la jugaba... ¿¿Y vosotros/as??

¡Ayúdanos a difundir ésto! Cuanto antes consigamos los 200 seguidores, antes podréis disfrutar de vuestra tarta GRATIS.

¡No estamos locos, sabemos lo que queremos! Y queremos que sigáis mostrando vuestro apoyo como lo venís haciendo hasta ahora, pero esta vez con un premio inclusive.

¡MUCHÍSIMA SUERTE, FAMILIA!

Un abrazo de los enormes,
Monsieur Citron.





Red Velvet Layer Cake con Buttercream de Chocolate Blanco (Versión 2.0)



¡Qué grandes recuerdos me trae esta tarta! Si echáis un vistazo a mis primeras entradas del blog, podréis observar que ésta es la primera Layer Cake que salió de mis manos. Recuerdo con anhelo y, por qué no decirlo, con cierto nerviosismo aquel momento como si fuera ayer... 

Venga, va, os lo cuento un poco, que estoy con ganas de escribir esta noche... Jajajaja. Resulta que dos grandísimas amigas de la universidad se graduaban. En efecto, sé lo que estáis pensando... "¡Mira que es difícil hacer buenos/as amigos/as en la universidad!" Pues sí, pero parece ser que yo lo he conseguido, no me preguntéis cómo. De hecho, y a modo de inciso, ahora mismo estoy escuchando Titanium, de David Guetta porque es la canción que pone la BSO a cada uno de los momentos que hemos compartido juntos y consideraba oportuno volver a reproducirla a modo de inspiración. 

Bueno, como os iba contando... Mis dos amiguísimas en cuestión se graduaban, y Monsieur Citron tenía que hacerles un pedazo de regalo. Pero, claro, ya puestos... ¡Que el regalo valga para todos! Total, que dije: ¡Me la juego! Preparo una tartica, yo quedo como un rey y nos ponemos moráos (yo más de lo que ya soy, si cabe). Ya antes había preparado algún que otro postre tipo "Tarta de 3 Chocolates" o "Tarta de Queso", entre otros clásicos varios. Sin embargo, ¡no me iba a presentar con un flan de huevo para celebrar que tus amigas han acabado 4 intensos y durísimos años de carrera! 

Yo pensaba... Tiene que ser algo distinto, algo original, algo que digas: ¡la leche, qué cosa más bonica! Pero que a su vez no fuera demasiado arriesgado por si la pifiaba. Harto de ver vídeos en Youtube, de leer y releer libros de cocina, opté por intentar hacer una Layer Cake. Una vez que el concepto estaba semi-claro, tocaba decidir sabores y estética. Lo de la estética en verdad no fue tan complicado, pues desde el primer momento tenía clarísimo que debía representar los colores de la bandera de nuestra amada Francia. 




Con bolígrafo en la mano y una hoja de papel bastante amplia, me pongo a apuntar ingredientes, pasos a seguir e, incluso me atrevo a dibujar un boceto (el cuál quedará guardado en el cajón más recóndito y escondido de mi habitación por siempre y para siempre, jajajaja). Según leí, una Layer Cake se compone de un mínimo de 2 bizcochos, rellena y decorada generalmente con una crema llamada "Buttercream". Lo primero que me puse a investigar fue el bizcocho. Tenía que ser rojo, para que cuando partiéramos la tarta, la gente se sorprendiera aún más. "Me suena a mí de algo eso de Red Velvet, pero... ¿eso estará bueno? ¿eso cómo se hace?" - me pregunté. Tras buscar varias recetas, finalmente me quedé con una. Ahora era el turno de "la Buttercream" esa famosa, que consistía básicamente en mezclar mantequilla con azúcar glasé "y poco más". Supuestamente, la crema que suele acompañar al bizcocho de Red Velvet es la de queso, pero consideraba que me iba a quedar demasiado blanda y en la primera vez no me la quería jugar tanto. Así que busqué la receta de una buttercream de chocolate blanco que me convenció bastante.

He de decir que el bizcocho me quedó fantástico, sin errores. La buttercream también bien. Pero para la decoración... ¡me las vi y me las deseé! Eso no había manera de dejarlo liso, y ya llevaba unos cuantos-bastantes intentos. Finalmente medio-atiné a dejarla visible. Aquello parecía un lienzo en blanco en el que podías dar rienda suelta a la imaginación. Pensé que hacer unas rosas podría quedar bastante elegante, y si encima las hacía en azul, de esta manera ya completaba los tres colores que quería representar. La primera salió bonica, la segunda casi que también... Pero conforme más hacía, ¡peor salían! Y es que resulta que el calor de las manos hace que la buttercream se derrita y sea más difícil de manejar. Total, que terminé de hacer las rosas como buenamente pude y les puse unas bolitas plateadas de azúcar. No satisfecho del todo con el trabajo realizado, me dispongo a hacerle un ribete en la parte de abajo, esta vez de color rojo. ¡Qué cosa más horrible! Eso parecía un tutú o, mejor dicho, ¡un tutú derretido! "Bueno, yo lo voy a dejar así y que sea lo que Dios quiera" - pensé. Había comprado una caja super chula con ventana y todo para poder ver lo que había dentro. Cuando me dispongo a meterla, voy y le pego un restregón en todo el lateral. Varios miembros de la corte celestial me pasaron por la cabeza en aquel maldito momento, lo reconozco. Tras pedir perdón vía Whatsapp, me relajé un poco y terminé por dejarla con su restregón correspondiente. Por suerte, contaba con el apoyo moral de estas personas tan fantásticas y finalmente pudimos disfrutar de la tarta. Menos mal que estaba mejor que buena, porque si no... Jajajaja.

Varios meses después, me he atrevido a volver a revivir aquel momento, aunque esta vez lo hago con una versión 2.0 y con menos altercados, jajajaja.




No voy a publicar la receta porque realmente he seguido la misma. A continuación os facilito el enlace para que podáis pinchar en él y disponer de la receta con mayor facilidad.


Resulta que esta vez me ha sobrado un poco de Buttercream, así que he optado por idear unas galleticas con rosas de este frosting tan fantástico. Aquí os dejo una fotico:






Es algo super fácil de hacer y que os recomiendo poner en práctica, sin duda. Por no hablar de lo bonitos y vistosas que quedan.

Bueno, me voy a ir despidiendo ya que hoy me he explayado escribiendo, jajajaja. ¡Nos vemos prontísimamente con más recetas deliciosas!

Un abrazo muy fuerte,
Monsieur Citron.